El escritor y militante detenido durante la última dictadura cívico militar, Jorge Giles, presentó su último libro, Operación Olimpo: Memorias del genocidio, con Roberto Caballero, en AM 530.
A 50 años de la última dictadura cívico militar, Giles se pregunta porqué la dictadura instaló centros de exterminio en el corazón de los barrios urbanos. La tesis de Giles sobre el trasfondo político y social del genocidio argentino es que el objetivo era el peronismo, y más ampliamente, la sociedad en su conjunto más que a las organizaciones subversivas que se decía combatir. Para Giles, la persecución actual a la dirigente Cristina Fernández de Kirchner hay que racionalizarla como parte de esa represión que viene de aquella época.
A 50 años del golpe, Jorge Giles analiza las esquirlas del genocidio en la realidad política actual
Operación Olimpo: Memorias del Genocidio plantea una tesis inquietante sobre la ubicación estratégica de los centros clandestinos. El autor cuestiona por qué estos sitios de tortura y exterminio fueron instalados en los centros urbanos más poblados, sugiriendo que el terror planificado tenía como objetivo a la sociedad en su conjunto y no solo a las organizaciones que la dictadura decía combatir. A través de su investigación, el autor explora la vida cotidiana alrededor del Olimpo, donde el «quirófano» (sala de tortura) convivía con panaderías, bares y escuelas, obligando a los vecinos a lidiar con el horror mediante el silencio o incluso tapeando sus ventanas para no ver ni escuchar lo que sucedía a pocos metros. Para Giles, el término «Operación» se justifica porque el Olimpo fue un modelo de modus operandi que se repitió en otros centros para aterrorizar al vecindario y paralizar la respuesta social.
Las cartas de Sergio Cetrángolo: El rastro del amor y la resistencia en la clandestinidad
Otro eje fundamental de la obra es la identificación del peronismo como el sujeto principal a destruir durante el genocidio, citando documentos donde los genocidas afirmaban que el movimiento debía desaparecer para romper definitivamente el Estado protector y regulador. El relato cobra una dimensión humana y sensible con el hallazgo de las cartas de Sergio Cetrángolo, un militante peronista desaparecido cuyas misivas, descritas como cartas de amor, más que ensayos políticos, relatan la vida íntima y la resistencia bajo la dictadura. Giles nos muestra que la memoria no es un ejercicio estático, sino una herramienta para comprender el presente, vinculando las políticas económicas actuales y la persecución política como esquirlas de aquel mismo genocidio que aún busca disciplinar a la sociedad argentina.



