No se trata de atender a una preocupación exclusivamente teorética, sino de recuperar un sujeto en explícita transformación de su realidad. En esto consiste la pertinencia de la epistemología: un pensar lo que se piensa cuando se piensa.

Por eso se trata de una labor de lo más concreta, porque se refiere al hecho de que cuando se trata de organizar el pensar, se organiza también la realidad y la relación del sujeto con su realidad. Porque la “colonialidad” moderna ha naturalizado en la subjetividad de los dominados, lo que llamamos una consciencia periférico-satelital.

La transferencia unilateral de poder y soberanía que hace la periferia al centro, es transferencia de voluntad de poder, o sea, de vida. Cesión y transferencia de plus-vida, como unción de poder real del centro imperial. Renuncia de la periferia a producir-se a sí mismo y anularse como mero consumidor de todo lo que el centro produce».